Transparencia

Cómo medimos el uso

Qué registra el sitio sobre tu visita, qué no registra, con qué herramienta y cómo pedir que no te mida.

Por qué se mide

El registro es parcial y va a seguir creciendo por un tiempo. Saber qué clase de preguntas no encuentran respaldo, en qué ámbito y con qué salidas se resuelven es la forma honesta de decidir qué se procesa primero: sin esa señal, el orden lo pondría la intuición de quien construye el sistema en vez de la necesidad de quien lo consulta.

La medición existe para eso y se declara acá, del mismo modo en que se declara la procedencia de cada fragmento. Un sistema que le pide confianza a la ciudadanía no puede medirla en silencio.

Qué se registra de tu visita

De cada visita se registran las páginas que se abren y en qué orden, cuánto tiempo estuvo cada una a la vista, hasta dónde se bajó en la página y si hubo interacción o sólo lectura.

De lo que hacés se registran las búsquedas y sus filtros, las preguntas en lenguaje natural y cómo terminaron —sin su texto, como se explica más abajo—, las aclaraciones, los clics en las citas, el copiado y el compartido con cita, lo que guardás en este navegador, el uso del visor de sesiones, las descargas y los enlaces que te llevan fuera del sitio.

De tu equipo se registran tres cosas: el tamaño de la pantalla, el idioma del navegador y si se usa con el dedo o con un puntero. Alcanza para saber si el sitio se usa desde un celular o desde un escritorio, que es lo que cambia qué hay que optimizar. No se registran la zona horaria, la hora local, el tipo de conexión ni las características del equipo: juntas, esas señales pueden distinguir a una persona sin saber su nombre.

Qué identifica y qué no

No se manda ningún identificador tuyo: ni el correo ni nada derivado de él. La herramienta no puede saber que dos visitas desde equipos distintos son de la misma persona.

El correo no sale del servidor. Sí sale el dominio —la parte que va después del arroba—, porque saber si el sitio lo está mirando un organismo, una universidad o la prensa es parte de lo que hay que entender durante el acceso anticipado.

La herramienta de medición agrega por su cuenta el país y la ciudad aproximada desde la dirección IP, el navegador y el sistema operativo, y desde dónde llegaste. Ninguna de esas cosas las provee el sitio.

El texto de lo que buscás no viaja

Ni las preguntas ni los términos de búsqueda se mandan a la herramienta de medición. Tampoco viajan adentro de la dirección de la página: en el buscador la dirección lleva la pregunta, y antes de cada evento se reemplaza por «(redactado)». Lo mismo vale para la frase exacta que elegís al aclarar una búsqueda y para lo que buscás dentro de la transcripción de una sesión.

De cada pregunta viaja su forma: el tipo que le asignaron las reglas de interpretación —contar, medir un plazo, buscar y citar—, el ámbito donde se buscó, un rango de largo —por ejemplo «21 a 50 caracteres», no el número exacto— y la cantidad de palabras. Con eso se puede saber qué clase de pregunta termina sin evidencia; no se puede saber qué preguntó nadie.

De lo que pasa después viaja qué ocurrió y no qué decía: si la plataforma pidió una aclaración, qué casillero preguntó y por qué; cuál opción se eligió, por su identificador; qué parte de la interpretación se corrigió —el lugar o el período—, sin el valor nuevo; qué salida de una abstención se usó; si se guardó algo en este navegador y de qué clase; si una cita se compartió o se copió, y si alguien llegó a una cita desde un enlace compartido.

Esto reemplaza una decisión anterior, que mandaba el texto recortado a cien caracteres para saber qué le faltaba al registro. Se cambió porque la herramienta es de un tercero y la pregunta es lo más personal que pasa por este sitio. Lo que se pierde es saber el tema exacto que no aparece; para eso queda el canal de reporte, que es explícito.

Que la pregunta no viaje a la medición no quiere decir que no se guarde: cada respuesta queda guardada en el servidor de este sitio con el texto de su pregunta, sin usuario y sin dirección IP, para que su enlace siga funcionando. Quien tenga ese enlace ve la pregunta y la respuesta, y la dirección no lleva la pregunta adentro.

Aun así, no escribas en el buscador nada que no pondrías en un registro público. El sitio consulta material parlamentario publicado: no hay ningún motivo para que una búsqueda contenga datos personales.

Qué no se hace

No hay publicidad ni señales publicitarias: las cuatro categorías de consentimiento que habilitarían perfiles comerciales están denegadas de forma permanente, no por configuración que alguien pueda cambiar sin tocar el código.

No se sigue tu navegación fuera de este sitio, no se compran ni se cruzan datos con otras fuentes, y no se arma ningún perfil que se entregue a terceros. Las «señales de Google», que permitirían a la herramienta relacionar la visita con una cuenta de Google, están apagadas.

La medición no alimenta ninguna decisión sobre personas: no cambia qué ves, no restringe accesos y no se usa para evaluar a quien consulta.

Con qué herramienta

Se usa Google Analytics 4. Eso significa que los datos descritos acá se procesan en servidores de Google, fuera de la Argentina, bajo las condiciones de ese servicio. Es una transferencia internacional de datos y corresponde decirlo con todas las letras.

La herramienta deja en tu navegador dos cookies propias del sitio, que vencen a los dos años y sirven para reconocer que una misma visita continúa. Los datos de cada visita se conservan dos meses, el mínimo que la herramienta permite; después quedan sólo los totales. Si el sitio se despliega sin la configuración de medición, no se carga ningún archivo de terceros y no se deja ninguna cookie.

Cómo pedir que no te midan

Al pie de cualquier página hay un botón que dice «No medir mi navegación». Al usarlo, la medición queda desactivada en ese navegador hasta que la vuelvas a permitir, y el sitio deja de escribir cookies de medición.

La preferencia se guarda en el navegador, así que hay que fijarla una vez por navegador y por dispositivo. También se respeta la señal automática de control de privacidad —Global Privacy Control— que algunos navegadores envían: si tu navegador la manda, no hace falta que hagas nada.

Optar por no ser medido no cambia en nada lo que podés consultar. No hay ninguna función del sitio que dependa de aceptar la medición.

Marco normativo

El tratamiento de estos datos se encuadra en la Ley 25.326 de protección de datos personales. La medición es propia del sitio y tiene una finalidad declarada: entender el uso para decidir qué construir.

Tenés derecho a acceder a tus datos, a rectificarlos y a pedir su supresión. El canal para ejercerlo es el mismo que el de cualquier otra consulta sobre el sistema, en la página de cómo reportar un error.

Este documento no es un dictamen jurídico y describe lo que el sistema hace hoy. Si la práctica cambia, cambia primero esta página.

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